¿COMO SOBREVIVIR UNA RUPTURA?

Ante todo, quiero dejar algo muy claro:  El divorcio – o la ruptura de una relación -- no es sinónimo de. Fracaso.  Es mas bien síntoma de una mala elección... o de una gran falta de comunicación (en el 99.9% de los casos por culpa de los hombres).  Es debido a la inexperiencia (muy tarde descubrimos los defectos de ese sinverguenza) y a la diversidad de expectativas, que aunque suene muy bonito, no estoy muy segura de lo que significa.

No se engañen.  Es una etapa durísima. Se los digo porque la estoy viviendo en carne propia.  Existen momentos en donde la incertidumbre y el odio parecen nublar tu mente, y descubres  -- por primera vez en tu vida -- instintos de asesina (lo que llaman mas coloquialmente los crímenes pasionales).  Por esa razón, aquí les ofrezco algunos consejitos para que naveguen con viento calmado los mares de la separación – sin caer en la tentación de machacarle la cabeza a sus ex maridos, novios, o ‘medias naranjas’.

1- Aprovecha al máximo ese último momento junto a tu ex marido.

Cuando ya no hay solución posible y tu marido, novio o prometido está determinado a abandonarte, regálale un grato recuerdo de esos últimos instantes juntos. Llora, grita, patalea, échale en cara todos tus sacrificios, todos los años que le dedicaste en vano. No te guardes nada, pues es muy probable que sea tu última oportunidad de desahogarte. En fin, ármale un buen escándalo para que lo lleve de recuerdo para siempre. También es aconsejable tirarle algunos objetos, tal vez adornos pequeños y cosas sin mucho valor (Ojo: No rompas nada caro y mucho menos si es tuyo porque luego que pase el trance te puedes arrepentir).  Recuerdo haberle lanzado a mi ex marido una taza de porcelana china, y cada mañana me lamento a la hora de tomar el café con leche.  Ese fue el regalo de bodas de mi madre.

2- No seas tacaña y comparte tu dolor.

Al principio, enciérrate en tus recuerdos, y usa al máximo tu papel de víctima. Es el momento ideal para buscar la compasión en los demás. Tus seres queridos (si los tienes claro) estarán dispuestos a ayudarte como nunca antes lo hicieron. Tú misma te sorprenderás hasta que extremo llega la bondad de estas personas, y lo fructífero que resulta aprovecharlo – sobre todo, si no tienes donde vivir después de la ruptura.  Aprovecha también todo aquel que esté dispuesto a escucharte (o igual, si no esté dispuesto) porque lo que vale es contar detalles de tu matrimonio y echarle la mayor cantidad de tierra posible a tu ex marido. Incluso, un poco de fantasía es recomendable. Por ejemplo: A todo el que me pregunta, yo le doy a entender que mi ex marido era un pobre e inexperto amante, aunque la triste realidad es que añoro esas nochecitas……. ¡Pero nada, para atrás ni para agarrar impulso!

3- Consíguete, lo más pronto posible, un C.S.I.

No se asusten con esas siglas. No se trata de un experto criminal, muchos menos un organismo ni grupo de apoyo (que por cierto, lo único que logran es aumentar tu miseria).  Las iniciales CSI – inventadas por mí – corresponden al “Compinche de Separación Incondicional.”  Esta persona es un íntimo amigo, pariente o conocido, preferiblemente alguien con mucha paciencia, que esté dispuesto a consolarte durante el tiempo que necesites, a toda hora del día, no importa si llueve, truene o caigan relámpagos. Este compinche es indispensable sobre todo en las noches, cuando sientes la urgencia de llamar a tu ex por teléfono porque necesitas saber en que pasos anda, o si tiene una nueva mujer en tu antiguo lecho matrimonial.  ¡No lo hagas! Pues después de hacerlo, te vas a sentir fatal. En mis primeras noches de angustia, tuve la costumbre de llamar por teléfono a casa de mi ex y luego colgar, como en las películas de misterio. Hasta un buen día en que me respondió una voz femenina y antes de colgar le preguntó a mi ex marido: ¿Tu esposa está bien de la cabeza?  Para esos menesteres existe el CSI, el hombro que toda mujer dolida necesita para llorar.

4- Ten paciencia a la hora de elegir otra pareja.

Después de la separación, toda mujer contrae un virus peligroso:  el miedo a la soledad eterna. Esta etapa es terrible, pues muchas mujeres se lanzan a la cama con el primer candidato que le diga un piropo, ya sea el jardinero, el carnicero de la esquina, o el vecino mirón que tanto detestamos  ¡No cometas ese grave error! No te dejes seducir fácilmente, pues ese dicho de “que un clavo saca a otro clavo” lo inventaron los hombres para aprovecharse de las divorciadas. Ten paciencia   y date tiempo para elegir, porque sólo la recuperación y la premeditada elección es la que sacará ese clavo de una vez por todas. Yo pasé por muchas tentaciones: Manolo, el cartero de mi casa, es un viejo calvo, canilludo y vulgar que me entrega la correspondencia cada tarde, y el cual acostumbra a celebrar mi belleza. En varias ocasiones me ha invitado a salir, e incluso me prometió un viaje a las Bermudas con los gastos pagos. Yo estuve a punto de ceder, e inclusive me vi sentada en una playa tomando el sol junto a Manolo, pero espanté esas imágenes de mi cabeza y no sucumbí a la catástrofe de ver desnudo a tal espécimen humano.

5- Busca nuevas prioridades en tu vida.

A medida que pasen los días, comienza a dedicar tu atención a la vida de los demás. No te dejes vencer por comentarios mal intencionados como entrometida, chismosa, charlatana e imprudente. Si cuentas con una familia dispuesta a acogerte en su hogar ¡No lo dudes! Acepta la proposición antes que sea tarde y se arrepientan. El hogar propicio para las divorciadas es donde habita un matrimonio joven con hijos, pues es allí donde más consejos podemos aportar para que no cometan los mismos errores que cometimos en nuestro matrimonio.   Ya ven como yo vivo con mi querido hermano Rodolfo y mi cuñadita Cecilia. Mi aporte al seno familiar es el cuidado de sus hijos, aunque no me paguen un centavo ni tampoco me agradezcan el sacrificio. Mi hermano es un primor, un hombre trabajador, excelente padre y esposo, pero tiene el defecto de ser débil con su esposa. Por ese motivo, siempre estoy vigilando cada paso de mi cuñada, para que nunca y jamás olvide que debe cuidar un hombre tan ejemplar como Rodolfo.  Es evidente que como mi hermano ya existen pocos hombres en la tierra. A veces Cecilia no se da cuenta de este detalle y tengo que recordárselo.

Los últimos estudios demuestran que el trabajo voluntario alivia la depresión. Mi consejo: no le hagan caso a los académicos. En su mayoría son seres solitarios, que pasan sus miserables vidas alejadas del mundo, encerrados en bibliotecas y laboratorios, y como llevan la vagancia intrínseca en su ADN, andan inventando cuentos para que el resto de la humanidad trabaje. Es mejor que compartas tus aptitudes en una causa que valga la pena y te proporcione un aumento instantáneo del buen concepto que tengas de ti misma. Yo personalmente comparto mi aptitud espiando a mi cuñadita por una causa muy justa: El bienestar y felicidad de mi hermanito Rodolfo.

6- Encuentra un nuevo hobby

Ahora es el momento de volverte aficionada a cualquier pasatiempo, siempre que no sea coleccionar sellos o muñecas de trapo. Si tienes dinero suficiente (cosa que yo lamentablemente carezco) inscríbete en clases particulares en un gimnasio. Los instructores están para chuparse los dedos y estarás rodeada de jóvenes musculosos. Otra posibilidad, un poco más cara, son las clases de tenis. Por las películas y seriales ya sabemos que los entrenadores de este deporte son muy guapos, y es recomendable tener un romance con uno de ellos. Solo cuídate el bolsillo y no pagues las cuentas del hotel.

Para aquellas con alma de artistas, se sugiere asistir a talleres de arte y literatura en general. Estas actividades son relajantes y puedes escribir cuentos donde tu ex marido salga siempre como villano mal parido Ojo: mucho cuidadito con las clases de dibujo o pintura, porque tu debilidad puede conducirte a posar desnuda.

7- Regresa al pasado

Después de un divorcio, es muy positivo regresar espiritualmente a la época lejana en donde aún las huellas de tu esposo no marcaron tu corazón. Haz un esfuerzo por acercarte a las amistades de la adolescencia o la universidad. Es hora de buscar aquel primer amor, o el pretendiente que rechazaste por casarte con tu ex marido; aquel buen hombre que tanto nos hizo suspirar, y luego decir ¡Si sólo le hubiera dicho que sí a Paco!

Ese primer amor, del cual no hemos tenido noticias por largo tiempo, quizás sea hoy en día un perdedor con más deudas que logros, pero igual hay que hacer la prueba. En ese sentido, yo no he tenido mucha suerte. Paquito, mi novio de la secundaria, es ahora un camionero barrigón con mas hijos y ex mujeres que un mormón, y para colmo la noche de nuestro encuentro me quiso llevar a un club nudista y luego arrastrarme para un motel. Un milagroso taxi, que pasaba en ese momento, me salvó.

Por último, recuerden que curar las heridas lleva tiempo ¡Pero todo corazón destrozado se recupera!

Y si después de un año sientes que aún no te recuperas de tu dolor …entonces lo siento.  Mejor busca la ayuda de un psiquiatra.

Espero haberlas ayudado. Me despido por el momento.

Besitos,

Mónica Márquez

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